7.
Ethan no parecía uno de esos tíos.
Siempre serio,
pero nació con las comisuras hacia arriba.
(Así que parecía que sonreía todos los segundos, minutos y horas de su vida.)
Lawrence también apuntó, en pequeño, en la lista:
Qué cruel, ¿no, Ethan?
Tener que sonreír cuando tu trabajo es terminar vidas.
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(Ríete fuerte. Con vísceras.)